Ya tengo un sistema, ¿sirve igual?
Es la mejor forma de arrancar. Contame qué te gusta de lo que usás hoy y eso se replica tal cual, porque ya sabés que te funciona. Lo que cambia es todo lo otro: eso que venís pidiendo hace años y nunca te dieron bola.
¿Y todo lo que tengo cargado hoy?
Se migra. Las planillas y los datos que ya tenés entran al sistema en el relevamiento: no arrancás de cero ni cargás nada dos veces.
¿Cuánto tarda?
Se mide en semanas, no en meses. En el relevamiento te doy la fecha de entrega y esa es la fecha.
¿Tengo que dejar lo que uso hoy de un día para el otro?
No. Al principio conviven, y el cambio se hace cuando el sistema está finalizado según lo que pediste.
¿Lo puede usar mi equipo sin saber de sistemas?
Está pensado de forma intuitiva para una rápida adopción: lo usa quien atiende, no quien programa. Cada uno entra con su usuario y ve lo que le toca.
¿Necesito comprar algo?
Nada. Ni lector de códigos, ni servidor, ni licencias. Se abre desde el navegador del celular o de la computadora que ya tenés.
¿Todo cambio que pida está incluido?
Los ajustes menores sí, dentro del acompañamiento mensual. Si lo que pedís implica una modificación estructural, se cotiza aparte y lo sabés antes de que arranque.
¿Funciona en el celular?
Se diseña primero para el celular, porque ahí pasa el uso real: el mostrador, el depósito y la calle.
¿Qué pasa si el negocio crece?
Es justamente para eso. Se suma el módulo que hizo falta y el resto sigue igual, sin migrar nada ni volver a empezar.